12 meses para volver a disfrutar con las desgracias ajenas

Junio. Corte 6: La diligencia

Pues nos saltamos dos meses en nuestro repaso del Disfrutar con las desgracias ajenas. Mil disculpas, el tiempo no nos da para más. Pasamos directamente al corte 6, una canción que sobró de El balneario y metimos en el tercer disco. La melodía era ligeramente diferente en la maqueta y también la letra cambió. Aquí, la maqueta original.

12 meses para volver a disfrutar con las desgracias ajenas

Marzo. Corte 3: Heman y Barbie

Seguimos celebrando el 25 aniversario del Disfrutar con las desgracias ajenas, dedicando cada mes de 2014 a cada una de las 12 canciones del disco.

Es el turno del corte número 3, Heman y Barbie. Tal vez es la canción más “Balneario” del Disfrutar. Aunque la compuse expresamente para este disco, no como otras dos que se rescataron de los descartes de El balneario - sabréis cuáles son cuando les toque su mes correspondiente -.

Heman y Barbie fue el cuarto y último single de aquel LP. Salió, como siempre en la época, en formato promocional, con una ilustración del gran Francis en la carpeta.

Como las maquetas se perdieron, os dejamos con una versión ukelele.

12 meses para volver a disfrutar con las desgracias ajenas

Febrero, corte 2: El hombre de la grúa

Siempre me gustó el swing y mi sueño sería un día poder salir a escena con una big band como Michael Buble.

La primera canción a ritmo de swing de Un pingüino en mi ascensor fue Perestroika, pero en Disfrutar con las desgracias ajenas decidimos meter 2: El hombre de la grúa y El camión de la basura ilegal. Luego vendría El ama de casa estafada por la publicidad en el cuarto disco.

Si El balneario lo había compuesto con mi Yamaha PSR 60, el Disfrutar se compuso casi en su totalidad con mi flamante Roland MS-20, que tenía unos ritmos de swing acojonantes.

En la canción suena el saxo del gran Arturo Soriano, que luego nos acompañaría algunas veces en directo y nos regaló el sólo final de No me hagáis oir a Kenny G en el Piromanía.

El hombre de la grúa es la canción que da título al LP. Hay un verso en el que dice:

"Adoro el sonido de un choque frontal,

me seduce el canto de las sirenas

para mi trabajo es fundamental

disfrutar con las desgracias ajenas”

Recuerdo que siempre me llamaban la atención esas grúas aparcadas en el arcén de la M30 a la espera de alguna víctima. Eso inspiró la canción, aunque en el fondo es una metáfora sobre algunas personas que de verdad parecen disfrutar cuando otros sufren.

Otro detalle interesante de la letra es:

"Sáltate el disco rojo,

¡esto es un disco rojo!”

Para los que no se acuerden, en los 80, en los 40 principales había una cosa que se llamaba el Disco rojo de la semana, que era el disco que más sonaba en la radio esa semana. Las compañías de discos estaban obsesionadas con conseguir discos rojos y supongo que en DRO me contagiaron esa obsesión.

En fin, a falta de maqueta he recuperado una actuación en TV que alguien había colgado en youtube tratando de sincronizar mejor el sonido que estaba regular en el video original.

Santi Racaj, ahora triunfando en el cine
Santi fue la guitarra de Un pingüino en mi ascensor en la época del Disfrutar con las desgracias ajenas y La sangre y la televisión. Era genial tenerle con nosotros en el escenario, por su sensibilidad popera como músico y además porque es una excelente persona.
Pues bien, el otro día escuchamos su nombre en la ceremonia de los Goyas y nos sentimos muy orgullosos de ser sus amigos. Santi es el director de fotografía de “La herida” y Marian Álvarez, al recoger su premio a la mejor actriz, le mencionó como una parte importantísima de la película.
A nosotros no nos extraña nada. Sabemos que Santi es tan bueno con la cámara como con la guitarra. Esperemos pronto volver a tenerle como estrella invitada en algún concierto. Echamos de menos esa Stratocaster.

Santi Racaj, ahora triunfando en el cine

Santi fue la guitarra de Un pingüino en mi ascensor en la época del Disfrutar con las desgracias ajenas y La sangre y la televisión. Era genial tenerle con nosotros en el escenario, por su sensibilidad popera como músico y además porque es una excelente persona.

Pues bien, el otro día escuchamos su nombre en la ceremonia de los Goyas y nos sentimos muy orgullosos de ser sus amigos. Santi es el director de fotografía de “La herida” y Marian Álvarez, al recoger su premio a la mejor actriz, le mencionó como una parte importantísima de la película.

A nosotros no nos extraña nada. Sabemos que Santi es tan bueno con la cámara como con la guitarra. Esperemos pronto volver a tenerle como estrella invitada en algún concierto. Echamos de menos esa Stratocaster.

Se acabó. Han sido 60 días llenos de muy agradables sorpresas. Primero que se superara nuestro objetivo en poco más de 48 horas. Y luego, ver día a día como la cantidad recaudada iba subiendo hasta llegar a los 13.515 eurazos, un 270% sobre lo que pedíamos. 460 mecenas habéis hecho esto posible y os estamos sumamente agradecidos. De verdad.

A partir de ahora, el plan es terminar el disco lo antes posible, así como las camisetas y las letras manuscritas para que lo recibáis en casa muy pronto.

¿Cuáles son entonces los próximos pasos?

Para empezar, esperar a que mymajorcompany nos haga entrega del dinero recaudado. Suponemos que estarán a punto de hacerlo.

Una vez que tengamos el dinero podremos empezar a pagar los gastos de producción del disco y el resto de los materiales.

El disco está casi terminado. Mario está dando los últimos toques a las mezclas. En cuanto acabe lo mandaremos a masterizar, que es el proceso que se hace para que todo suene fetén. En cuanto esté masterizado, podremos colgar las canciones en algún sitio, bandcamp seguramente, y os daremos un código a cada uno para que os lo podáis descargar.

Para el disco físico habrá que esperar un poco más. Hay que fabricar por un lado los cds y por otro la carpeta.

También tenemos que producir las camisetas, para lo cual necesitamos saber todas las tallas. Algunos aún no nos habéis especificado la vuestra. Y lo mismo pasa con las letras manuscritas. Están casi todas, pero algunos aún no nos habéis dicho cuál queréis.

¿Tiempos?

Pues esperamos que la versión digital se pueda descargar antes de que acabe este mes. Y los packs que empecéis a recibirlos a partir de mediados de marzo.

¡Sexo, droga y Pop nasal!

12 meses para volver a disfrutar con las desgracias ajenas.

1. Trabajando en la carretera

Bueno, pues empezamos con este 12 meses, 12 canciones de Disfrutar con las desgracias ajenas para celebrar el 25 aniversario del disco. Hoy, el corte 1 de la cara A.

La canción la escribí durante la gira de El balneario. Nos pasábamos el día en la carretera y decidí hacer una canción sobre ello. Pero al final se convirtió en una canción sobre los curritos de las obras de carretera. Musicalmente, creo que marcaba una pequeña evolución respecto a las composiciones de los discos anteriores. Supongo que inconscientemente, tenía esta canción de Flash and the pan, uno de mis grupos favoritos, en la cabeza, porque la base rítmica de las estrofas recuerda mucho a ella. También tiene un toque latino, sobre todo al final. Eso es influencia de Los Coyotes, a los que la letra homenajea también. Habíamos coincidido con ellos en un concierto en Málaga y me quedé totalmente flasheado con ellos.

Fue el primer single del disco, con Oscar como cara B.

Por desgracia no he encontrado la maqueta, así que os dejo el tema grabado en estudio.

25 AÑOS DE “DISFRUTAR CON LAS DESGRACIAS AJENAS”

1989. “El balneario” había sido un éxito y DRO empieza a pensar en el tercer disco. La compañía quiere apostar fuerte y me plantean la posibilidad de cambiar de productor. Me proponen a Paco Trinidad. Paco, que en su día fue bajista de los míticos Ejecutivos agresivos, era en aquel momento el productor de moda y había convertido en grandes hits los vinilos de Duncan Dhu y Hombres G, entre muchos otros. Era una oferta tentadora, pero habría significado prescindir de Mario y decidí que no. Recuerdo que discutimos bastante sobre el tema y finalmente impuse mi criterio. ¿Habría cambiado la historia de Un pingüino en mi ascensor con la producción del Rey Midas? No lo creo. Visto con la perspectiva del tiempo, en mi opinión personal, el problema de aquel disco es que la mayoría de las canciones eran peores que las de El balneario. Yo me había vuelto más ambicioso en lo musical. Había composiciones un poco más complejas, como Trabajando en la carretera, El hombre de la grúa, El camión de la basura ilegal,… Y creo que eso me hizo descuidar las letras. También había descartes del disco anterior, como La diligencia o La cámara oculta que quizá eran más flojas. No se, me es difícil opinar sobre mi carrera musical, pero es la impresión que tengo.

Recuerdo que grabamos una maqueta previa en un estudio que tenia Fino, el bajista de Los enemigos. Por desgracia no la conservo. El disco se grabó en Pirell, los estudios que Luis Carlos Esteban, ex Olé Olé, tenía en su casoplón de Pozuelo. Contamos con músicos de lujo: Arturo Soriano al saxo, José Antonio Romero a la guitarra, Manolo Villalta al piano, Antonio Ramos a la trompeta y Ronnie, el percusionista del combo belga. Y también utiizamos el super sinte fairlight de Luis Carlos. Al comienzo de la grabación lo tenía estropeado y había traido un técnico chicano de Miami a arreglarlo, un personaje genial que nos contaba historias brutales sobre los clientes americanos de Fairlight. Recuerdo que decía que “Herbie Hancock era muy droguío” y que Jennifer Rush tenía sus sintetizadores en el cuarto de baño.

Una vez terminado el disco llegó la segunda gran discusión con DRO. Sobre el single. Yo quería Trabajando en la carretera y la discográfica, Benito Carrizosa. Ahí también me impuse y creo que esta vez me equivoqué. Bueno, en realidad creo que nos equivocamos ambos. Debíamos haber elegido Heman y Barbie.
Para la portada, no se muy bien porqué, se me ocurrió una imagen en plan Dandy con un coche antiguo. Hicimos una sesión con mi amigo Luis de las Alas, pero al ver las fotos reveladas, parecía Bertín Osborne y las tuvimos que descartar. Al final, hubo que improvisar y me saqué de la manga una foto que me había hecho mi madre de pequeño, que le iba muy bien al título del disco: Disfrutar con las desgracias ajenas.

A partir de aquel disco, Un pingüino en mi ascensor creció en número de integrantes. Convencí a Mario de que se metiera en la banda. Y fichamos también a Santi Racaj como guitarrista.

En fin, este año haremos lo mismo que con El balneario: 12 meses, 12 canciones de Disfrutar con las desgracias ajenas. En breve, Enero y Trabajando en la carretera.